¿Para qué sirve la apologética?

«El cristianismo es . . . raramente comprendido por aquellos fuera de sus fronteras. De hecho, este es probablemente una de las tareas más grandes confrontando el apologeta – rescatar el cristianismo de los malentendidos.»

– Alister McGrath

 

La apologética tiene dos propósitos generales:

  1. Abrir un diálogo con no creyentes acerca de la veracidad de la fe.
  2. Fortalecer la fe de aquellos que ya creen en Dios y en su Palabra.

Cada cristiano, sienta la necesidad o no, debería explorar las razones por qué creemos lo que creemos. La fe cristiana no es una fe ciega. (Esta noción que no proviene de la Escritura se podría atribuir a una mala comprensión de la filosofía de Kierkegaard y su “salto de fe”.)

Tenemos muchísimas razones de peso por las cuales creer en la fe cristiana. Buscar aquellas razones no debilita la integridad de la fe sino mas bien, puede fortalecer el creyente en momentos de duda.

El propósito principal de la apologética es abrir un diálogo con no creyentes acerca de la veracidad de la fe cristiana. Digo diálogo porque muchas veces el supuesto diálogo se reduce a comentarios pasivos en redes sociales o videos en YouTube que carecen de un contexto mayor, buenos razonamientos y sobre todo, una invitación a profundizar el pensamiento.

La apologética debe servir como invitación, como diálogo y no como fin en sí mismo. Cuando ya no existen más barreras para llegar a la fe, la apologética se vuelve innecesaria. Siempre será necesaria pero no para todos y en todo momento. La idea es que la apologética nos lleva al siguiente paso: el evangelismo.

  1. Apologética
  2. Evangelismo
  3. Teología
  4. Espiritualidad
  5. Misión

La apologética sirve únicamente para facilitar el camino hacia el evangelismo. Si busca otro fin que no sea el dar a conocer a Jesús, se ha pervertido y ha perdido toda legitimidad.

El evangelismo (la invitación de conocer y seguir a Jesús) debería llevar a la teología (el estudio de Dios y su revelación natural como Creador y como Comunicador en la Biblia). Ya como cristiano, la teología (la comprensión de la fe) nos ayuda a desarrollar una espiritualidad (le fe en acción). Al ser moldeados en la imagen y semejanza de Cristo, nos comprometemos con la misión de Cristo no sólo buscando parecernos a Él, sino hacer presente su reino aquí en la tierra.

Esteban, uno de los primeros apologistas, cf. Hechos capítulo 7

Esteban, uno de los primeros apologistas, cf. Hechos capítulo 7

Muchos cristianos se han desencantado con la apologética dificultando la llegada de algunos no creyentes ya que ellos no encuentran cristianos con explicaciones comprensibles para la fe cristiana. Y muchos supuestos apologetas hacen más para desacreditar la fe cristiana que dar a conocer su real esencia en amor. Porque a final de cuentas, si nuestra tarea es dar a conocer a Jesús, deberíamos hacerlo como lo haría Jesús – con mucha humildad, amor y compasión.

 

Para más información, véase las siguientes obras:

 

Craig, William Lane, et. al. (2008). ¿Cómo se sabe que el cristianismo es verdadero?. Barcelona: Publicaciones Andamio.

Geisler, Norman y Ron Brooks. (2003). Apologética: herramientas valiosas para la defensa de la fe. Miami: Editorial Unilit.

Green, Michael y Alister McGrath. (2003). ¿Cómo llegar a ellos?: Defendamos y comuniquemos la fe cristiana a los no creyentes. Barcelona: Editorial CLIE.

Küng, Hans. (2010). ¿Existe Dios?. Madrid: Editorial Trotta.

Lewis, C.S. (2006). Mero cristianismo. Nueva York: Rayo.

Ropero, Alfonso. (1979). Filosofía y cristianismo: pensamiento integral e integrador. Barcelona: Editorial CLIE.

Wright. Christopher J.H. (2010). El Dios que no entiendo: reflexiones y preguntas difíciles acerca de la fe. Miami: Editorial Vida.

Wright, N.T. (2012). Simplemente cristiano: el por qué el cristiano tiene sentido. Miami: Editorial Vida.

¿Todas las religiones son iguales?

«Todas las religiones son iguales. Es el mismo Dios con diferentes nombres. Al fin de cuentas, todas las religiones promueven los mismos valores. En fin, no importa si crees en Dios Yahvé, Alá o algún dios, todos son distintos caminos al mismo lugar.»

 

Si vivís en una ciudad multicultural, habrás escuchado alguna de estas o una variación de estas frases. Lo interesante del caso es que casi ninguna persona que hace aquellas afirmaciones se considera un practicante ortodoxo de una religión en particular. Son los filósofos, los políticos y aquellos que manejan los medios de comunicación que hacen este tipo de declaraciones.

 

religiones mundiales teologia y filosofia

 

¿Cuál es la raíz del problema? El exclusivismo. La idea de una verdad absoluta que abarca toda la realidad y que sea verdad para todas las culturas en todo momento y en todo lugar ofende nuestras sensibilidades posmodernas. Nos parece repugnante la idea.

 

Todas las religiones no pueden ser iguales por varias razones:

 

  1. Hay diferentes tipos de religiones: religiones ocultas (el animismo, la brujería, la magia, Nueva Era o New Age); religiones imperiales (religiones imperiales egipcias, de Mesopotamia, el imperio romano y japonés y en nuestra época de Hitler, Mao y Stalin); religiones ascéticas (el jainismo, el budismo y algunas sectas del hinduismo); religiones genitales (cultos a la fertilidad o sexualidad); religiones burguesas (la Ciencia Cristiana, espiritismo, cienciología y teosofía); religiones proféticas (el Islam y el Marxismo) y religiones reveladoras (el judaísmo y el cristianismo). Mayormente cuando se dice que «todas las religiones son iguales» el locutor está pensando en las «grandes religiones mundiales» y no en todas las religiones en sus distintas variedades. ¡Hasta ahora no he conocido a alguien que cree que todas las religiones sean válidas y ni siquiera respetables! (Green, pp. 19-21)

 

  1. El Islam, aunque tiene un alto concepto de Dios, nunca promete una íntima comunión con Dios. Las demás religiones anteriormente mencionadas, menos el judaísmo y el cristianismo realmente no tratan de Dios sino de la superación personal y otros temas pertinentes al bienestar de los seres humanos.

 

  1. El judaísmo y el cristianismo son las únicas religiones que enseñan que el creyente puede tener una relación íntima con Dios. Son religiones reveladoras porque Dios se revela a Israel a través de la ley y de su propia interacción con el pueblo judío. El hijo de Dios en carne, Emanuel (Dios con nosotros) es la encarnación del mismo Dios, la semejanza de Dios en forma humana.

 

  1. Green señala que «es absurdo suponer que todas las religiones llevan a Dios, cuando el budismo no cree que existe un Dios, el islamismo lo mantiene a gran distancia, el hinduismo ofrece extinción después de muchas reencarnaciones y mientras tanto sanciona la idolatría a gran escala. ¿Cómo es posible que todas las religiones llevan a Dios cuando tienen creencias tan dispares en cuanto a Dios, a la vida futura y a cómo obtenerla?» (p. 22)

 

Hay una gran verdad que separa el judaísmo y el cristianismo de las demás religiones: todas las religiones consiste en la búsqueda de Dios de parte del hombre. ¿Cómo podemos conocer a Dios? ¿Cómo nos conectamos con el poder de Dios? ¿Cómo aseguramos nuestro bienestar en este mundo y en el venidero?

 

La Biblia es el único libro que cuenta de una religión bastante diferente. La religión judeocristiana se podría resumir en la búsqueda del hombre de parte de Dios. El cristianismo enseña que desde antes de la fundación del mundo, Dios se propuso compartir el amor y la comunión que gozaba con los demás miembros de la Trinidad. Él nos hizo para estar con Él.

 

Dios crea al hombre, el hombre le da la espalda y de una vez Dios sale a la búsqueda del hombre. Y aunque el hombre se esconde, sigue en su rebeldía y le vuelve a dar la espalda vez tras vez, Dios sigue en busca del hombre (cf. Génesis cap.3; Oseas 11:1-9; Hechos 17:24-34).

Entonces, ¿todas las religiones son iguales?

 

Es el cristianismo que nos enseña cómo llegar a Dios: a través de Jesús, el camino la verdad y la vida (Juan 14:6). Es la acción de Dios en Jesús que reivindica la raza humana y crea una nueva humanidad que no morirá jamás (Efesios 1:3-14; 1 Corintios cap. 15). Es Jesús que nos hace nacer de nuevo y nos da una herencia incorruptible e inmarchitable (1 Pedro 1:3-12).

 

Para seguir estudiando el tema, les recomiendo los siguientes dos libros:

 

Michael Green. (2003). ¿No todas las religiones conducen a Dios?: Navegando el laberinto de las múltiples religiones. Miami: Editorial Unilit.

 

Ninian Smart. (2000). Las religiones del mundo: tradiciones antiguas y transformaciones modernas. Madrid: Akal.