Acerca de las futuras conversiones

Hace mucho venía escuchando del Monseñor Romero. Había leído citas suyas en varios libros. Había visto homenajes a su memoria. No fue hasta que visité la Feria del libro de la ciudad de Buenos Aires en mayo de este año que encontré una biografía suya que me llamó poderosamente la atención.

 

Monseñor Romero

Monseñor Romero

 

Monseñor Romero: testigo de la verdad es una biografía escrita por Jon Sobrino, sacerdote jesuita y teólogo español que vive y trabaja en El Salvador hace muchos años. Además de escribir acerca de su propio recuerdo de Monseñor Romero, Sobrino también hace un análisis teológico de su persona y vida.

 

Por falta de tiempo y otras lecturas que me apremiaban a principios de año, no tuve tiempo de leer el análisis teológico de Sobrino. Sin embargo, sentí la necesidad de conocer de cerca, aunque fuese por medio de otro, la vida y obra de Romero.

 

Aunque Romero vivió en otro momento histórico, en otra situación sociopolítica, creo que nos presenta un desafío hoy que no pierde su relevancia. A pesar de la distancia temporal y diferencias eclesiásticas y políticas que podrían llegar a manifestarse, las profundas convicciones de Romero acerca del amor de Dios por los pobres y marginados nos invitan a actuar hoy.

 

Uno de los puntos más interesantes que subraya Sobrino fue la «conversión» de Romero. Dice que siempre fue un hombre piadoso, creyente y amante del pueblo de Dios. Sin embargo, su vida tuvo un importante giro cuando tomó conciencia del estado desesperado de los pobres y marginados de su país.

 

Me hace pensar que de repente, en mi futuro y en el tuyo, estimado lector, también podrían haber futuras conversiones que nos acercan aún más a lo que Dios quiere de nosotros, sus siervos.

 

Jon Sobrino. (2012). Monseñor Romero: testigo de la verdad. Buenos Aires: Editorial Ciudad Nueva.

Salmo 15 en Latinoamérica

Los salmos fueron siempre el himnario del pueblo judío y de la iglesia primitiva. Se dice que el pentateuco (los primeros cinco libros de la Biblia) es la revelación escrita de Dios. También se dice que los salmos (originalmente cinco libros diferentes) son la respuesta escrita del hombre a Dios. Dios, en los primeros cinco libros de la Biblia nos habla. Nosotros, en los salmos, respondemos a Dios.

 

Ha habido varios intentos de «modernizar» los salmos o por lo menos, interpretarlos a la luz de nuestro mundo hoy. Un trabajo ejemplar, en este sentido, es del poeta latinoamericano Ernesto Cardenal.

 

Ernesto Cardenal

 

En el prólogo de su libro, Salmos, Dorothee Sölle escribe:

 

«Los Salmos de Ernesto Cardenal unen sin suturas elementos bíblicos y modernos. En ningún momento se pierde de vista el mundo actual. Los medios con los que seres humanos son hoy amenazados por seres humanos defieren, pero el miedo y la protesta, el sufrimiento por la injusticia y el júbilo de la liberación siguen siendo los mismos. Cardenal no ha “traducido” los salmos, como si hubiera que transponer al presente algo pasado para hacerlo comprensible y apreciable. El movimiento de su poesía es el contrario: Cardenal intenta expresar el presente y las imágenes y lenguaje bíblicos le ofrecen elementos para ello. Así, una estructura social que ha deshumanizado casi por completo la vida humana se entenderá como exilio de Jerusalén, como alejamiento del hogar.»

 

Aquí les compartimos una poesía de Cardenal.

 

SALMO 15 (16)

 

Y yo le dije:

no hay dicha para mí fuera de ti!

Yo no rindo culto a las estrellas de cine

ni a los líderes políticos

y no adoro dictadores

 

No estamos suscritos a sus periódicos

ni inscritos en sus partidos

ni hablamos con slogans

ni seguimos sus consignas

 

No escuchamos sus programas

ni creemos sus anuncios

 

No nos vestimos con sus modas

ni compramos sus productos

 

No somos socios de sus clubs

ni comemos en sus restaurantes

 

Yo no envidio el menú de sus banquetes

no libaré yo sus sangrientas libaciones!

 

El Señor es mi parcela de tierra en la Tierra Prometida

Me tocó en suerte bella tierra

en la repartición agraria de la Tierra Prometida

 

Siempre estás tú delante de mí

y saltan de alegría todas mis glándulas

 

Aun de noche mientras duermo

y aun en el subconsciente

te bendigo!

 

 

Ernesto Cardenal. (1998). Salmos. Madrid: Editorial Trotta.